Caso 7: Juana Barraza "La Mata viejitas"

 Elaborado por: May Bojorquez Kimberly Sayuri

Una infancia no tan buena

Los padres de Juana Barraza desde pequeña tomaron caminos diferentes (su padre con su hermano y su madre con ella), Juana junto con su madre (Justa) se mudaron al D.F, pasaron necesidades, pero eso no era el gran problema, si no, la relación con su madre.
Una persona alcohólica y muy violenta que agredía física y mentalmente a Juana, a los 12 años, Juana acompañó a Justa a beber y a cambio de más alcohol, dejó a su hija a manos de un hombre, el cual abusó de ella y quedó embarazada del hombre (José). Fue a vivir un tiempo con él, pero al no soportarlo, se fue de ese lugar.
Cuando Juana tenía 18 años, su madre Justa falleció, Juana estaba contenta después de todo lo vivido. Tras varias relaciones cortas, tuvo 6 hijos más y fue ama de casa, al paso del tiempo, comenzó a buscar un trabajo para mantener a sus hijos.

"La Dama del Silencio"

Comenzó a vender palomitas en las afueras donde se hacía la lucha libre, ella al darse cuenta de lo que se hacía en el ring, podría llegar a imitarlo gracias a su fuerza y lo alta que era.
Es así como empezó a participar en competencias de lucha libre y su apodo fue “La Dama del Silencio”, llegó a convertirse en luchadora profesional, pero desafortunadamente en una de las peleas Juana se lesionó la columna, al acudir al médico, le dijeron que ya no podía seguir luchando porque una de las consecuencias es que podría quedar invalida, se retiró de las luchas, pero siguió como promotora de lucha libre.
Al ver que poco a poco ese trabajo ya no le estaba resultando, volvió a vender palomitas, ya que tenía que alimentar a más de 5 personas, tristemente Juana cayó en la delincuencia.

Luchadora profesional a delincuente

Comenzó asaltando en las calles para luego ir matando personas. Un día cuando Juana miraba la televisión, se enteró de un programa de gobierno donde ofrecían beneficios económicos y asistencia médica a la población de la 3ra edad, lo cual, a Juana se le ocurrió la brillante idea de ir por las casas de las personas mayores, vestida de enfermera para “brindar” ese servicio médico. Desafortunadamente en Noviembre de 2002, fue turno de María de la Luz González Anaya de 64 años, en su casa Juana golpeó a María hasta asesinarla, enseguida iba por el dinero y los objetos de valor. Fue así como este fue el nuevo pasatiempo de Juana y su nuevo apodo se convertiría en la “Mata viejitas”.
Tras varios crímenes hacía los mayores, la policía comenzó a investigar incluso a señalar a los posibles responsables, pero en ninguno acertaban.
Un día Barraza al salir de su casa y caminar por la colonia Moctezuma vio a una mujer que necesitaba ayuda ya que regresaba de las compras, Juana al verla se ofreció para ayudarla y llevarla a su casa, la anciana acertó. Una vez dentro de su departamento Juana le comentó que se dedicaba a hacer servicios de labor doméstico, la anciana le ofreció una baja cantidad de dinero por ello diciéndole que era una “gata”, a lo que Barraza no le preció, simplemente se posicionó detrás de ella, la ahorcó, rápidamente tomó los objetos de valor y salió corriendo.

Después de varios años la encontraron

Un hombre joven vio pasar corriendo a Barraza, lo cual él sospechaba que había sucedido algo malo, el hombre entró al departamento de su arrendadora, la misma mujer a la que le había sucedido la tragedia, él se llevaba muy bien con dicha señora, al llegar a la cocina puso ver tristemente como Ana María se encontraba sin vida, inmediatamente llamó a la policía. Cuando dio la descripción de la mujer a la que vio huyendo, los policías se percataron que probablemente podría ser la persona a la que ya estaban investigando hace vario tiempo, la policía la persiguió hasta capturarla.
Juana confesó haber asesinado a Ana María y a otras mujeres, confesó que el motivo por el cual había cometido todos estos actos era porque odiaba a las señoras mayores porque le recordaban a su madre que siempre la había maltratado; la policía la acusó de un total de 48 crímenes, fue sentenciada a 759 años de cárcel y debía pagar una cierta cantidad monetaria a las familias de sus víctimas.
Juana no sentía culpa por sus actos y se sentía contenta con su vida.

Referencias bibliográficas:

Juana Barraza “La Mataviejitas”  

Criminalista Nocturno. (2023b, mayo 6). El caso de Juana Barraza «La dama del silencio» | Criminalista Nocturno [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=o2BLo9Z7QA0


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